
viernes, 31 de agosto de 2007
domingo, 26 de agosto de 2007
Britney en la portada de Allure este mes en Septiembre ¡¡¡Naked!!!
Esta vez, al menos esta vez, los rumores se convirtieron en realidad. Britney Spears sale en la portada de la nueva edición de Allure de Septiempre, MUY sexy con su cabellera oscura y labios rojos.OMG...
Britney is back! i'm happy!
la neta q sí, y pues millones de fans como yo, pensamos exactamente lo mismo, este britney-brake que nos aventamos ah sido muy largo!
fuente: www.heybritney.com
Mucho ruido y pocas nueces
Lo que vimos en la noche del martes pasado en El Noticiero con Joaquín López Dóriga fue el despliegue técnico y humano más impresionante del que tengamos memoria en la historia reciente de los noticieros en México.
Y fue impresionante porque fue absurda, absoluta y deliciosamente innecesario y ridículo. Más que una transmisión, fue una oda al egocentrismo de “El Teacher” y el oso más grande que hemos visto en lo que a coberturas de fenómenos naturales se refiere. López Dóriga y su equipo se trasladaron a Chetumal para cubrir “en vivo” la llegada del primer huracán de la temporada (“Dean”) que azotaría las costas de Quintana Roo en categoría 5, la más peligrosa. Seguramente “El Teacher” esperaba destrucción masiva, muertes inundaciones… en fin, un preámbulo del Día del Juicio final, el cataclismo universal del Chetumal, pues hasta allá se fue con toooda su raza. Preparados con unidades móviles, cámaras, camarógrafos, un despliegue de corresponsales y, por supuesto, sus rompevientos color amarillo huevo de Televisa, nos dieron cátedra… de lo que NO debe hacer.
López Dóriga se plantó frente a la cámara y… ¡ahí se quedó toda la madrugada! Fue ver la crónica de un periodista deseperado cuya narración (de nada, porque la media hora que duró “el reportaje” vimos lo mismo: una palmera caída, chorros de agua lloviendo en una calle desconocida) se oía desgarradora, pero nadamás para él. “Es la una y media de la mañana… llueve mucho, el viento se oye muy fuerte”, “son las dos y media… el viento sigue azotando y el agua… el agua no cesa”, y así se arrancó una, una y media, dos, dos y media, cuatro, cinco… ¡seis, siete, siete y media! Casi podíamos escuchar los pensamientos de “El Teacher”: ¡Ya que ocurra algo, que ya se inunde una colonia o que la corriente se lleve a alguien! Y nada. Lo que vimos en pantalla fue a un periodista desesperado, cuyo rostro reflejaba no sólo el cansancio de la infructuosa vigilia y en el que el paso de la madrugada (y la falta de maquillaje e iluminación del estudio) se notaba mucho.
¡Que bueno! Por Chetumal y sus habitantes, ¡que malo! Por López Dóriga y su equipazo porque el papelón que hicieron estuvo de antología. No decimos que los televisos no hayan informado, no. Lo hicieron. Lo que decimos es que cuando el afán protagónico consume a los informadores, pasan estos osos de campeonato. Pero ahí no paro todo. Al día siguiente, el miércoles, Carlos Loret de Mola hizo su parte en Veracruz. Exactamente lo mismo: aquí viene el huracán, aquí se siente, aquí se ve… Para cuando realmente llegó el meteoro, ya no queríamos saber nada de él.
Excelente crítica ¿NO?
TONY BOOMER tonyboomer@elnorte.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)